"Hay algo que debéis entender de mi forma de trabajar. Cuando me necesitáis y no me queréis, debo quedarme. Cuando me queréis, pero ya no me necesitáis, debo irme... Es un poco triste, pero es así"- película: La niñera mágica.

(Sin embargo, a pesar de mi ausencia física, me tendréis allí donde me necesiten)


14 de febrero de 2007

¡¡¡Cuidado con los príncipes azules!!!

Había una vez un joven llamado Ceniciento. Se sentía desdichado. En su trabajo no le pagaban por lo que sentía que valía. Iba a las entrevistas de empleo y no lo volvían a llamar, cuando tenía problemas con los servicios las empresas no le solucionaban nada, y cuando entraba en el Chat tenía que poner 28 fotos de si mismo, tener un "buenos atributos físicos", ser “discreto”, divertido, sexy, inteligente, locuaz, y atractivo. Y también debía ponerse delante de la Web Cam donde mostraba, literalmente, hasta "hasta lo más íntimo" para ver si podía conocer a su príncipe azul. Hasta que finalmente apareció. Era perfecto, tenía su propia empresa, su coche magnífico, un gran piso (¡que ya estaba pagado!), buen cuerpo y era muy bueno en la cama. Era todo lo que soñaba Ceniciento. Se fue a vivir con su príncipe y fue muy feliz, de hecho, era tan feliz que pudo dejar ese horrible trabajo donde no lo valoraban, no entrar en el Chat y los servicios de su novio rico funcionaban a la perfección. Con el tiempo la relación se terminó. Y Ceniciento tuvo que irse de allí para encontrarse con la peor de las realidades. Se dio cuenta que había abandonado su pequeño pero confortable piso, su trabajo, que no era mucho pero era suyo, sus conflictos que necesitaba superar y tanto amor se le había alojado en su carnes en forma de grasa.

Este pequeño cuento es solo una advertencia. Mucha gente espera conocer a príncipes azules, pero hay que tener mucho cuidado de no vivir la vida del otro. A veces la gente te ofrece camelitos envenenados. Dulces por fuera y por dentro… Lo importante de estar con alguien es que se complementen, no que se “sustituyan”. Mucha gente ha pasado por la experiencia de estar con una pareja que cubría todas “mis” necesidades con “sus” cosas. Pero lo importante del amor no es que te den de comer sino que te enseñen a cocinar. Lo bueno de toda relación es que si algún día finaliza, uno sienta que con esa evolución haya crecido en todos los aspectos, o en los que sean posibles.

He conocido gente que han estado con príncipes azules y cuando la relación se terminó se encontraban intentando matarse. ¡Si! Así de intenso. Pero imagínense que estos príncipes parecen traer todas las soluciones servidas en bandeja de plata y te convierten en un Dios. Te tratan como tal, te dan todos los gustos, incluso hasta te abren la puerta del coche. Ante semejante panorama es muy difícil no entregarse a ello, y lo que uno entrega en bandeja de plata a su príncipe es el propio ego. El problema es que cuando el príncipe se separa, Ceniciento no vuelve a ser Ceniciento, sino que se queda aún más pobre y con todos los conflictos originales.

En muchos países la idea del príncipe azul esta reforzada aún más por situaciones económicas. Pero recuerda que quien te esté regalando , es quien te aporta algo que te puedas llevar a todos lados, es lo que se lleva uno como experiencia, es lo que uno evolucionó con esa persona. Esa riqueza no se puede nunca ni vender ni perder. Aprender a vivir con el otro no es vivir la vida del otro ni convertirse en su sombra, sino aprender a superar las cosas con el apoyo mutuo. Cuestión muy difícil porque en el amor los dos se desdibujan en un solo escenario: la pareja.

Si te ha sucedido esto y te has quedado mal piensa siempre que con tus propias semillas, por más que hoy sean diminutas, con tiempo y dedicación podrás plantar tu propio bosque.


Sergio Alonso Ramirez
Psicólogo Psicoanalista




3 comentarios:

  1. Verdad, hay que cuidarse con los principes azules, con mucha frequencia se tornan principes oscuros un dia.
    Lo bueno es ser mas ecletico e cambiar de color!!! Estilo benetton!! bucar los "principes" blancos , amarillos ,negros, caramelos y otros colores que son mas reales e sin tanta expectativa no te vas a decepcionar depues!!!

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  2. Gracias por este articulo, me siento completamente identificado, y ahora paso por este trance, y me doy cuenta de mi error, jamás debes depositar tus esperanzas, tu felicidad en otro, es malo para las dos partes, como bien se dice en el texto, hay que complementarse, no eclipsarse y vivir la vida del otro, a mi estuvo a punto de costarme carisimo. Gracias

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  3. Esta muy bueno este texto, pero como el mismo lo dice "Esa riqueza no se puede nunca ni vender ni perder. Aprender a vivir con el otro no es vivir la vida del otro ni convertirse en su sombra, sino aprender a superar las cosas con el apoyo mutuo" de allí debe partir la idea de hacer tu vida con ese principe azul, el crecer juntos hace que la relacion madure, hace que de verdad valga la pena estar al lado de esa persona, no dejar que la otra haga y haga, ya que al final cuando te deja de dar entonces te sentiras defraudada(a), en todo debe existir un equilibrio, dar y recibir. Ademas que es preferible encontrar aunque sea un principe azul y aprender mucho de la relacion que se vive con esa persona y no estar por alli en la vida Cansada de besar sapos... Saludos.

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