"Hay algo que debéis entender de mi forma de trabajar. Cuando me necesitáis y no me queréis, debo quedarme. Cuando me queréis, pero ya no me necesitáis, debo irme... Es un poco triste, pero es así"- película: La niñera mágica.

(Sin embargo, a pesar de mi ausencia física, me tendréis allí donde me necesiten)


26 de julio de 2015

Lo que el desamor hace, el amor deshace



Valentina es adoptada. Su dueña-madre, la llevaba atada. Explicaba que tenía mucho miedo a que se escape y le pase algo. Por su lado, Valentina, desesperada tiraba de la correa, miraba con ganas de salir corriendo. A lo cual su madre se aterraba más todavía y más tiraba. Su relación era de amor, miedo y posible abandono.
Valentina miraba un poco desconfiada, parece que su adopción-rescate denuncia un pasado con poco amor, traducido en ausencia de cuidados, cariño, protección etc.

Ito, por su lado no fue rescatado. A diferencia de Valentina él siempre fue libre de corretear. Teniendo 2 meses ya iba suelto, pero solito volvía con sus padres por una cuestión de protección. Aunque, los mismos, cual halcones, si bien lo dejaban libre para que socialice y conozca, ponían su mirada vigilante en el pequeño. Él era libre, pero a la vez garantizado en su libertad.

Los padres de Ito valoran mucho la libertad de su perro, lo ven que disfruta, se porta bien - alguna picardía siempre hace - pero tiene amigos, saluda a la gente, y va feliz por la vida. De hecho es demasiado bueno y nunca tiende a atacar a nadie, incluso si otro perro se pone violento, él se aleja y va a buscar la felicidad (quizás intuye que siempre hay un abrazo esperándolo).
Dicho esto, le pregunta, el padre de Ito, a la madre de Valentina, porque no la dejaba suelta. A lo cual ella explicaba "sus" miedos sobre el escape y malestar que le podía causar a Valentina, mientras pegaba tirones todo el tiempo. A esto le responden que ser padre implica dejar el animal en libertad y tomarse el trabajo de enseñarles a usarla en pos de su bienestar. Que probase dejarla suelta de a poco. Que en vez de gruñirles a otros perros que se les acerque. En vez de sentirse atada e "indefensa" por estar con la correa que la dejase suelta.
Al principio no accedió. Pero luego, la madre, parece que algo de esto entendió. Y Valentina pudo andar sin correa.
Para hacerlo breve, hoy Valentina es la cabecilla de las carreras de perros que ella genera, juega con todos, aguanta los mordiscos en la oreja de Ito, del cual son íntimos amigos,
pertenece a un grupo de más de 20 perros. Corre como un... Galgo (que lo es) pero aprendió a correr dentro de la plaza, y si, por velocidad, se desvía fuera de la misma, con llamarla ella pega un salto y entra. Valentina, la que antes era aprensiva, nerviosa, y que tiraba de la correa, ahora es amiga, cariñosa y juguetona. Su amigo Bilbo, otro gran Galgo, le sigue los juego de correr, con tantos otros, e Ito, toma atajos porque lo suyo no es la velocidad.
Pero a esto, ella también se tuvo que adaptar. Tuvo que entender el mundo y entenderse diferente en el mundo, y hablamos de un perro.

Con los humanos es mucho más complicado. Porque el humano tiende a repetirse todo el tiempo y a recrear sus escenas. Es decir, lo que llamamos, repetir su fantasma (historia) allí donde va. Una y otra vez se pregunta "¿Por qué me pasa siempre lo mismo?" (Cuando se logra dar cuenta). Y quizás esta relación con Valentina, es algo similar a lo que sucede en un análisis. El sujeto viene e intenta, vía transferencia, recrear su forma de relacionarse. Es ahí donde el analista ataja la transferencia, la puntualiza, para que el sujeto, que entiende eso, también entienda desde el acto que hay otra forma de existir frente al otro. Es, sutil, cierto, es silencioso, pero con el tiempo el sujeto no sólo va dejando ciertos lugares, sino que empieza a tomar nuevos, es decir, su fantasma se atraviesa, se transforma para posicionarse en un lugar diferente frente a un "otro" (el analista) para luego repetirlo fuera.

Quizás por eso Lacan decía que el sujeto viene al Diván a hablar de una sola cosa: "Del amor".

Y miremos como lo que la falta de amor hizo en Valentina, el amor lo pudo deshacer, o al menos transformar.

Sergio Alonso Ramírez
Psicólogo Psicoanalista.

1 comentario:

  1. Hermosa historia.. Tal cual lo de Valentina, a mi mascota, le pasó lo mismo, hasta que mi madre, lo supo entender, un día la soltó y corrió y volvió donde estaba ella y allí le dije viste que no le va a pasar nada..? Milie es una labradora muy amorosa, sensible y es feliz, cuando llega alguien al departamento siempre saluda, y en la calle cuando va con su arnés en pleno centro, siempre le llama la atención cuando las personas gritan o hablan en voz muy alta. o se ríen etc., deja de hacer lo que está haciendo y observa atentamente y luego sigue conmigo.. Es verdad Sergio, son felices con quienes están y muy agradecidos y disfrutan a tope el momento presente. Los humanos somos muy complejos, y al amar también, tenemos situaciones . personas , y damos vueltas en algo tan simple hasta que por vía del insight o darse cuenta, y por medio de un análisis en que el sujeto se confronta consigo mismo , puede salir transformado a disfrutar consigo mismo y con Otros esta travesía que es la vida..! Me encantó como relataste a Valentina y a Ito..! Abrazos hasta Madrid.

    ResponderEliminar

psicosujeto psicoanalista Sergio Alonso Ramirez Madrid centro La Latina Ruben Dario Argentino psicólogo psicologo análisis analista psicología psicoanálisis ayuda angustia depresión amor tristeza felicidad Obsesiones consultorio consulta psicológica psiconalítica Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, depresión, terapia de pareja, TOC trastono obsesivo compulsivo, histeria, trastorno por conversión, ataque de pánico ansiedad, miedo, fobia, sexualidad, afecciones físicas con implicancia psicológica capital La Latina bruxismo, dolores 28005 atención on line online www.psicosujeto.com. Buen Bueno