"Hay algo que debéis entender de mi forma de trabajar. Cuando me necesitáis y no me queréis, debo quedarme. Cuando me queréis, pero ya no me necesitáis, debo irme... Es un poco triste, pero es así"- película: La niñera mágica.

(Sin embargo, a pesar de mi ausencia física, me tendréis allí donde me necesiten)


28 de junio de 2016

La generación ni-ni; Ni estudian ni trabajan: ¿Vagos caprichosos o víctimas?


Al sujeto no sólo las cosas les significan (por eso los llamamos significantes) sino que el propio sujeto es  un significante para alguien. Es decir en el mundo de las cosas que significan la persona también entra en dicha dialéctica y cobra un significado u otro dependiendo de quien lo mire. 
Y los hijos esto lo saben muy bien: que significan algo para los padres. No necesariamente la retalía de cosas que dicen en voz alta sino que en este interactuar caprichoso se establece quién es quién y cuánto valen los hijos y en función de qué. Con esto quiero decir que en las relaciones paterno-filiales hay una serie de cosas que se saben, algunas dichas en voz alta y otras de forma tácita como en todo contrato social. 
Ahora bien, aparece la generación ni-ni y suelen generar dos reacciones: 
Por un lado que los padres han hecho de los hijos unos vagos redomados que les mantienen los caprichos en pos de que se queden. 
Y que el chico es un vago tremendo que necesita un par de sacudones para que se despierte al mundo. 

Es verdad que para que un sujeto tenga cierta actitud tiene que haber un sistema que la mantenga. A su vez también nos encontramos en sociedades como Japón que hace ya tiempo que aparece la versión del ni-ni oriental, llamada Hikikomoris. Pero no son vagos, aunque se encierran años en un cuarto y no salen, sino que están  profundamente deprimidos por una sociedad que no presenta salidas según lo que ellos sienten. 
Pero vamos a intentar encarar diferentes aspectos que a la hora de escuchar los casos tenemos que tener en cuenta. 

¿Qué pasa con la falta?

La falta es ir dejando que el hijo/a vaya resolviendo sus cuestiones y se vaya apropiando de poder cubrir sus necesidades. Es decir, apropiarse de las necesidades de uno, es también un proceso de separación del otro que no siempre están dispuestos a hacer los involucrados (aquello que llamamos castración simbólica). En muchos casos nos encontramos con padres que sin darse cuenta entran con el hijo en un bucle de mantenerlo y cubrirle la falta (gastos para vivir, alimentación, etc) que hace que por un lado se refugie y por otro que comience a retroceder libidinalmente a estadios cada vez más infantiles. El tema es que muchas veces este tipo de actitud se venía fomentando inconscientemente desde que el niño era pequeño como un mandato, una diferencia sutil entre unos y otros que hace que uno de ellos, a veces todos, se quede como un "bebe" que no necesita hacer nada (que sus padres) en pos de discurrir en su vida. En muchos casos los propios padres niegan esta realidad diciendo que tienen estudios que nunca terminan, trabajos que nunca duran etc, etc. Pero a la vez que está la queja, también hay como un sostén y una mirada particular a retenerlo en ese lugar de desgracia. En ocasiones porque le otorgan algún tipo de discapacidad y otras porque lo ven como algún tipo de genio incomprendido. 
Lo cierto es que la separación con un ser querido nunca es fácil y habrá que evaluar qué de este asunto se está poniendo en juego dentro de una escena general. 

La depresión

No siempre la depresión se va a expresar con síntomas negativos y de aplanamiento afectivo. En muchos casos y especialmente entre varones lo puede hacer cómo agresividad. En un documental ("The mask you live in" - La máscara en la que vives) mostraban como el hombre tiene  prohibido en las sociedades actuales conectar con ningún tipo de sentimiento o demostrarlo. En la medida que crece los  modelos son de agresividad/distante/frío o del simpático que no se compromete con nada, son los predominantes, impidiendo que pueda gestionar de forma alternativa lo que le sucede. La presión que reciben en la adolescencia no es poca y a eso la imposibilidad de poder decir nada ya que esto empeoraría el propio estatus que la persona tiene de sí misma. Las tasas de suicidio en adolescentes, especialmente varones, ha ido "in crescendo". Ahora, un joven que no entiende bien cómo o desde qué lugar puede encajar en una sociedad ¿Qué podrá hacer?. Por lo pronto quedarse en su casa y ser hijo, parece ser que ese lugar es algo que le sale, dentro de lo que hay, bastante bien. Siento a la vez el único lugar donde depositar sus sentimientos y frustraciones. Es decir, en los mismos que lo protegen. 
Recordemos a los Hikikomoris de Japón, una sociedad sumamente exigente, con altas porcentajes de suicidios, con una nivel de presión enorme y que aparecen dos salidas:
El suicidio
O el suicidio social, que es encerrarse durante años en un cuarto para no tener que soportar el exterior. 
Todo esto nos lleva a pensar un nuevo punto:

¿Un mundo lleno de promesas e ilusiones? 

En los 60's y 70's el mundo estaba plagado de problemas y de ilusiones. El sujeto podría ser un rebelde o tener un proyecto de vida sostenible. Habían espacios para encajar en la sociedad. Pero si vemos un poco las imágenes que le llegan a los más jóvenes... ¿Serán alentadoras? 
Los mensajes suelen ser de corte perverso, es decir "Tu lo vales por tu mera existencia, haz esto y se te dará todo". De hecho mucha gente enferma de "negar la falta" e intentan construir una vida donde la magia funcionará algún día y podrán vivir de la ilusión. Pero, volviendo a los más jóvenes, parece que por un lado la forma de encajar en la sociedad no es buscándose a sí mismos e intentando  forjarse, sino "haciendo algo que tenga salida laboral". Fijémonos qué siniestro el mensaje, que por un lado le dicen que es lo más preciado de su vida y por otro que se conviertan en una prostituta del sistema, asumiendo, evidentemente, que sólo sirven dentro de la demanda reinante. Pero aún así nada está asegurado, años de esfuerzo, trabajo (y gratuito), penurias, pagos y más pago con la meta de poder, quizás, subsistir. 
El sujeto renuncia a su satisfacción pulsional (principio de placer) en pos de una satisfacción futura (principio de realidad). Ahora cuando el sujeto siente que no habrá a largo plazo ninguna recompensa satisfactoria tampoco hará una renuncia temporal. 
La cuestión no es el entusiasmo que puedan tener los jóvenes hoy en día sino las realidades que les mostramos y que están a la vista para todos, que por más que queramos aceptarlas más o menos conscientemente, siguen siendo un factor. 
Incluso podemos decir que en otra época también hubo algo similar a los ni-ni, que eran los Hippies y aparecen justamente cuando había una amenaza de guerra nuclear... Es decir frente a la destrucción total y falta de futuro aparece una versión de los ni-ni en el pasado como movimiento para soportar la posible ausencia de destino en la vida. 

¿Neurosis, Psicosis o Perversión?

¿De qué estamos hablando en cada caso? El otro día me refería una madre que su hijo le decía que se mataría si ella no se sometía a lo que le pedía. Pero esta demanda de forma tan mortífera ¿Dónde la encuadramos? Ahí es el profesional que deberá mediante las entrevistas establecer los lugares que ocupan en la familia y desde donde habla el sujeto. 
Si el sujeto, el hijo, lo dice como una amenaza real dado un nivel de angustia y depresión, podríamos pensar en una estructura neurótica (pensando otros factores también). Ahora sí dicha demanda se detecta que no es que esté pidiendo auxilio por la soledad sentida sino que realmente siente que sin el otro no puede existir, ya se puede pensar en una demanda de corte psicótico donde el sujeto no puede entenderse como un ser indiferenciado del otro. Y si dicha demanda es una amenaza ficticia para manipular, estamos claramente en una posición perversa donde sabe muy bien como manipular al otro para seguir ocupando su lugar. 
Es cierto que en muchos casos se trata de jóvenes deprimidos que hacen una regresión que a la vez complace a la madre a nivel inconsciente y que el padre, o la función de corte paterna, no aparece en la escena. Es decir, el pollito puede volver debajo del ala de la gallina y no hay gallo que cante.
Pero siempre hay que hacer evaluaciones de todo lo que está sucediendo y no siempre es del todo nítido. Las escenas son tan variadas como tantas existen. La cuestión no está solo en el joven atrapado en este vacío sino hasta qué punto los que lo rodean están dispuestos a poder dejar algo de espacio, de falta, al  hijo para que se mueva. 
También tenemos que tener en cuenta condiciones psíquicas que pueden ser los factores reales de una dificultad añadida a lo dicho como rasgos psicóticos, abulia generalizada, estar dentro del espectro autista, etc. 

Por último, podemos pensar que en un mundo donde todo parece perderse tan fácilmente, al menos, el hijo ni-ni, ni estudia, ni trabaja, pero tampoco, "ni" se va...

Sergio Alonso Ramírez
Psicólogo Psicoanalista.  


14 comentarios:

  1. Gracias Sergio. Tus artículos son claros y reveladores. LA falta, el vacío, el todo, la perfección...temas de base y tan complicados. Atte. Marta.

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  2. Sergio, el vacío existencial tiene que ver no aceptar la falta? Soy joven y tengo ese horrible sentimiento, aunque no soy una ni- ni : estudio y trabajo. Saludos desde Buenos Aires. Cami.

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    1. Creo que tiene que ver con el sentido que cada uno le encuentra a su vida. El sentido es en pos de cubrir lo que le falta. Entonces posiblemente hay algo se eso, pero sin conocer el caso en profundidad no lo puedo decir.

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  3. Tengo 26 años. Estoy en un limbo. No se donde ir, no se si estoy depresivo, no se qué quiero y menos que es lo que moviliza a poner la energía vital, el amor en algo. Es tremendo saber que haga lo que haga mi vieja acá, sobre mí o yo sobre ella, no se. Papá allá. Podre buscar un trabajo, si me va mal se que siempre estaran ahi. El goce de estar atrapado y no poder salir.

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    1. Algo habrá que hacer. Porque justamente lo que dices... es mentira. No siempre estarán...

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  4. La abulia generalizada es diferente a la depresión? O el miedo... No se que hacer, y NL logro encontrar voluntad o fuerza o interés por hacer algo, pero no lo disfruto, estoy encerrada, y piensa que piensa, preguntando me que es lo que me pasa, no tengo casi contacto alguno afuera, no me animo a buscar trabajo, creo que no estoy bien capacitada para ello, tampoco nada social, no tengo muchonque decirle a la gente, o de pensar en responder a la pregunta de que hago, tengo una profesión y no ejerzo, tampoco me motivo para estudiar porque no se bien que parte es en la que me quiero desempeñar, y ya llevo tanto así, que obvio esto y desactualizada, y así, es un circulo vicioso, no se como salir, y justo también un dolor por una relacion sentimental me deprime mas creo y a veces creo que no lo lograré....

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    1. En la abulia como una falta de interés un desidia. En la depresión hay como una tristeza y una culpabilización. En una no hay ganas en la otra no hay ilusión.
      Sin embargo, de lo que me cuentas me surge una sola pregunta "¿Quién te mantendrá todo esta situación?". Digo que por un lado hay una cuestión con el irse, pero parece que hay otra con quedarse y alguien que también avala esta escena, o al menos la garantiza (más allá de las palabras, los actos hablan).

      Saludos

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  5. Como estudiante de Psicología te felicito, tus escritos me ayudan mucho para lograr entramar mejor los temas!

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  6. También soy una nini. Estudié 3 años enfermería antes de mi colapso. No me lo perdono. Estoy harta de todo. Por una parte el sentimiento de inutulidad, el señalamiento de la sociedad, mi madre que me hecha y cuando me voy me abraza y pide que vuelva para después decirme que mejor me mate. Soy bien inepta, pero igual les ayudo porque se que es un favor que me aguanten en su casa. Siento que en el caso de mi mamá en el fondo lo disfruta.
    Para mi, mi familia tejió una red, y yo me dejé atrapar.

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  7. ¡Hola! Yo le añadiría al letrero de la imagen de arriba, en la frase "NI nos dejan estudiar (lo que queremos)" nos hacen ir a la escuela a aprender cosas que no nos interesan y en muchos casos ni nos sirven, nos engañan diciéndonos que solo estudiando lograremos el "éxito". Tengo una hija de 13 años la cual dejo de ir a la escuela, pues en palabras de ella, estaba perdiendo su valioso tiempo, hoy trabaja en sus talentos, es autodidacta y una devoradora del aprendizaje. No tengo miedo a que se convierta en ni-ni, ni a que va hacer mañana si no va a la escuela.
    Muy buenos tus artículos, muchas gracias por compartirlos con nosotros.

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